Un trágico caso en Miami-Dade está recibiendo considerable atención después del arresto de una madre de 29 años en relación con la muerte de su hijo de 18 meses, quien, según las autoridades, ingirió fentanilo accidentalmente.
El Departamento de Aplicación de la Ley de Florida, conocido como FDLE, anunció el arresto de Pearlandria Boujolly el 20 de agosto de 2026. Ha sido acusada de un cargo de homicidio involuntario agravado de un menor de 18 años. La Fiscalía Estatal de Miami-Dade está procesando el caso y las autoridades han indicado que podrían presentarse cargos adicionales.
Por más graves y difíciles que sean estas acusaciones, es importante recordar que un arresto no equivale a una condena. La Fiscalía todavía tiene la obligación de probar cada elemento del delito más allá de toda duda razonable.
¿Qué dicen las autoridades que ocurrió?
El menor fue transportado al Jackson Memorial Hospital, donde fue declarado muerto poco después.
El Médico Forense de Miami-Dade realizó una autopsia. Según los investigadores, se detectó fentanilo y una cantidad mínima de cocaína en la sangre del menor.
FDLE alega que había sustancias narcóticas dentro de una habitación sin seguro en la residencia y que el niño ingirió accidentalmente una pequeña cantidad de las drogas. Un dato importante es que las propias autoridades reconocen que Boujolly no se encontraba dentro de la residencia cuando supuestamente el menor consumió las sustancias.
La investigación fue realizada por el grupo especial South Florida State Assistance for Fentanyl Eradication Task Force de FDLE, en cooperación con el Departamento de Policía de Miami.
El cargo de homicidio involuntario agravado de un menor
El homicidio involuntario agravado de un menor es un cargo extremadamente serio bajo las leyes de Florida.
Un caso de esta naturaleza es diferente a una acusación de homicidio intencional. El asunto principal no es necesariamente si una persona tuvo la intención de causar la muerte del menor. En su lugar, los fiscales pueden intentar establecer responsabilidad criminal basándose en una supuesta negligencia culpable hacia un menor cuando esa conducta resulta en su muerte.
Esa diferencia es importante.
La Fiscalía tiene que demostrar mucho más que el simple hecho de que ocurrió una tragedia. La negligencia criminal no queda establecida automáticamente porque, al mirar los hechos posteriormente, alguien pudiera haber actuado de otra manera o tomado precauciones adicionales.
La evidencia tiene que cumplir con los requisitos específicos establecidos por las leyes penales de Florida.
Los asuntos que la defensa debe investigar
Cuando evalúo un caso relacionado con una supuesta muerte por drogas, no comienzo con los titulares de las noticias. Comienzo con la evidencia.
Una de las primeras preguntas es la causa de la muerte.
Los resultados del Médico Forense, los análisis toxicológicos, la concentración de las sustancias, el momento de la ingestión y la evidencia médica deben ser examinados cuidadosamente. Un informe toxicológico que demuestre la presencia de una sustancia controlada constituye evidencia importante, pero la defensa tiene derecho a examinar exactamente qué demuestra la ciencia y si la Fiscalía puede probar cuándo, dónde y cómo fue ingerida esa sustancia.
Otro asunto fundamental es el acceso.
¿Quién se encontraba dentro de la residencia? ¿Quién tenía acceso a la habitación? ¿Quién supuestamente poseía las sustancias narcóticas? ¿Cuánto tiempo llevaban allí? ¿Quién estaba supervisando al menor? ¿Qué evidencia conecta a una persona específica con esas sustancias?
Estas preguntas adquieren todavía mayor importancia cuando, según el propio informe de FDLE, la madre acusada no se encontraba dentro de la residencia cuando el menor supuestamente ingirió las drogas.
La defensa también debe determinar si se obtuvieron declaraciones, si se realizaron registros con una orden judicial o mediante consentimiento, qué evidencia física fue recopilada y si la Fiscalía puede establecer la conexión necesaria entre la supuesta conducta de la acusada y la muerte del menor.
Causa probable no significa culpabilidad más allá de toda duda razonable
Después de su arresto, Boujolly compareció ante un juez y quedó detenida sin fianza después de que el tribunal determinara que existía causa probable para el cargo.
Esa determinación no debe confundirse con una declaración de culpabilidad.
La causa probable representa un nivel de prueba relativamente bajo necesario para justificar un arresto y permitir que un proceso penal continúe. En un juicio, la obligación de la Fiscalía es completamente diferente. El Estado tiene que demostrar el cargo criminal más allá de toda duda razonable.
Durante la audiencia inicial, la defensa argumentó, según informes publicados, que el informe de arresto no establecía definitivamente cuándo el menor tuvo acceso al fentanilo o a la cocaína. Esa cuestión podría adquirir gran importancia a medida que se obtenga y examine el descubrimiento y la evidencia forense.
Los casos de fentanilo requieren una investigación cuidadosa
El fentanilo ha cambiado dramáticamente el panorama de los casos relacionados con drogas en el sur de Florida. Cantidades extremadamente pequeñas pueden tener consecuencias devastadoras y las agencias del orden público han dedicado importantes recursos a investigaciones relacionadas con esta sustancia.
Pero la gravedad del fentanilo no reduce la obligación de la Fiscalía de probar su caso.
En un tribunal penal, la emoción no puede sustituir a la evidencia.
La muerte de un menor es, sin duda alguna, una tragedia. Al mismo tiempo, nuestro sistema de justicia penal exige que los fiscales demuestren que la persona acusada cometió específicamente el delito que se le imputa.
Todo acusado tiene derecho a que la evidencia sea examinada, a que las conclusiones forenses sean evaluadas, a cuestionar a los testigos de la Fiscalía cuando corresponda y a presentar todas las defensas disponibles.
Este principio adquiere aún mayor importancia en casos donde las propias acusaciones pueden provocar una reacción emocional inmediata y poderosa.
Después de más de tres décadas ejerciendo la defensa penal en el sur de Florida, he aprendido que la primera versión de un caso presentada después de un arresto rara vez cuenta toda la historia. El momento adecuado para llegar a conclusiones es después de obtener, analizar y poner a prueba la evidencia mediante el proceso de justicia penal.
Albert Quirantes, Esq. Abogado de Defensa Criminal en Miami Criminalista.com